La Contra...

La Contra | Georgina Pujol: ‘Si tocas el didgeridoo, te quedas embarazada’

05/05/12 por Victor Amela

georgina pujol la contra 1 mayo 2012Qué le atrae de los aborígenes australianos?
Mantienen la cultura oral más antigua de la humanidad.

¿Cómo sabemos que es la más antigua?
Llegaron a Australia hace 50.000 años y han desarrollado sin interferencias una cultura que llega hasta hoy.

¿En qué estado nos llega?
Precario, ahora: asistimos a la extinción de la cultura más antigua del planeta.

¿Por qué?
Minada por el colonialismo europeo y la cultura occidental, ha padecido un holocausto silencioso durante el siglo XX.

¿Silencioso?
De 1910 a 1970, los gobiernos australianos robaron niños pequeños a familias aborígenes para entregarlos a familias anglosajonas… ¡y nadie lo denunció!

Qué barbaridad…
Querían cortar el vínculo de las nuevas generaciones con la cultura oral tradicional de sus mayores, diluir su cultura y extinguirla. Un holocausto individual y colectivo.

¿Cuántos niños fueron robados?
Se calcula que al menos 100.000 niños… Muchos fueron explotados, maltratados, abusados sexualmente… En 1997 el gobierno pidió perdón, y los aborígenes se reivindican, pero… la mayoría de australianos los ignora.

¿A qué lo atribuye?
A prejuicios racistas: los ven negros, feos, sucios, vagos, aprovechados, borrachos… El gran trauma padecido llevó a muchos a la miseria, las adicciones y la marginalidad.

¿Cuántos aborígenes hay en Australia?
No llegan al medio millón de personas: el 2% de los 22 millones de australianos.

¿Dónde viven?
En suburbios de ciudades o en reservas del norte de Australia: estos son los que mantienen más virginal su cultura, y yo los traté.

¿Qué hacía usted allí?
Conocerles, entender su visión del mundo.

¿Cómo nació ese interés en usted?
De niña tuve una profesora particular de inglés que era australiana y ella me mostraba fotografías de aborígenes, me hablaba de ellos… Eso despertó mi interés.

¿Y de mayor se fue a Australia?
[ ]

[/ ]En el 2002 vino a Barcelona una cuentacuentos australiana, Pauline McLeod…

¡La recuerdo, le hice una Contra!
La conocí… y me cautivó su mirada, profunda y triste, y cómo narraba los cuentos tradicionales… Supe que también ella había sido una niña robada, que había roto con su familia de adopción, que la había maltratado, y que había logrado recuperar sus raíces. Y sentí que debía conocer mejor a esa gente, su cultura… Y me fui a convivir con ellos.

¿Por cuánto tiempo?
Conviví dos meses con los aborígenes de la tierra de Arnhem, los yolngu.

¿Cómo son?
Observadores. Preguntar mucho es inapropiado. Y muy respetuosos con sus ancianos. Tocan el didgeridoo para convocarse a reuniones donde comparten conocimientos.

¿Hasta qué punto los ha conocido bien?
Si ven que mantendrán con alguien una relación estrecha, lo adoptan. Y me adoptaron.

¿Cómo lo hacen?
Te pintan la cara con los colores del clan y te bautizan con un nombre. A mí me llamaron Ralabiny (Perla Negra).

Pero usted es rubia…
Y quizá me vieron un corazón aborigen… Mi animal totémico es el tiburón, dijeron.

¿Qué actividades compartió con ellos?
Fui al bosque a recolectar miel salvaje, a buscar huevos de tortuga marina en la costa, y ostras de roca, y mejillones de manglar. Todo esto lo hacen las mujeres. En el manglar, descalza, pasé miedo…

¿Por qué?
Viven las serpientes y arañas más venenosas del mundo!

¿Aprendió algo especial con ellos?
Djalu Gurruwiwi, miembro de mi familia yolngu, es el guardián del didgeridoo, ¡la máxima autoridad en la materia! Busca troncos de eucalipto ahuecados por termitas…

Yo tengo un didgeridoo en casa.
Es falso, seguro: ¡sólo son auténticos y sagrados los que hace Djalu Gurruwiwi! El didgeridoo es un instrumento aborigen de origen ancestral, del llamado Tiempo del Sueño…

¿Qué es el Tiempo del Sueño?
Un tiempo que discurre paralelo al tiempo de la vigilia, al cotidiano. Todo empezó en el Tiempo del Sueño: ahí vive la Serpiente del Arco Iris, que creó todas las cosas. Cuando duermes, puedes volver temporalmente al Tiempo del Sueño.

¿Sabe usted tocar el didgeridoo?
No he querido ni intentarlo, porque ¡me quedaría embarazada! Eso creen ellos…

¿Cómo viven ellos estas creencias?
Las han expresado tradicionalmente en cuentos orales, cantos, danzas y pinturas. Nada por escrito. Pero los jóvenes, hoy, están cada día más interesados en otras cosas antes que en atender a lo que saben sus abuelos: es un mundo que agoniza…

Lástima.
Sí, porque son personas mágicas, amorosas, serenas, tiernas, apacibles, muy respetuosas con todo lo viviente, ¡incluidas las rocas!

¿Mantiene hoy relación con ellos?
Sí. Antes de venir aquí he llamado a Djapirri, mi madre adoptiva. Y me ha pedido que aproveche para transmitir un mensaje…

¡Adelante, pues!
“Sea cual sea tu cultura, presérvala como nosotros intentamos preservar la nuestra”.

Deja tu mensaje

Avísame si hay comentarios. Sin comentar, pero me subscribo aquí

Back to top