Crítica TV...

Crítica de TV | Chiqui y la burla

12/03/12 por Victor Amela

Chiqui y la burla por victor amela

CRÍTICA DE TV Víctor-M.Amela
‘Sálvame’ hace llorar a Chiqui diciéndole torticeramente
que en ‘Arucitys’ se han mofado de ella

Ya he escrito alguna vez que Chiqui es una chica que entretiene al personal por su jovialidad, incultura, desparpajo y estatura. Chiqui es su apodo porque ella es muy pequeñita: acondroplásica, su breve anatomía llama nuestra atención… como siempre la han llamado los enanos, que los reyes antiguos fichaban para entretenerse. Ahora el rey es la televisión, y Sálvame (Telecinco) tiene fichada a la enanita Chiqui para enviarla a entrevistar a famosos en eventos diversos, y para recibirla luego en el plató disfrazada cada día de algo distinto. Y Almudena, llamada Chiqui, lo hace con soltura y gracia, y gusta al personal por atrevida y deslenguada, simpática y de gran corazón, por ser una persona singular cuya singularidad incluye también su estatura, desde luego. Tu aspecto físico es uno de los elementos que te conforman, individualizan y definen, y hay que saber jugarlo: Chiqui sabe hacerlo, y por eso la fichan. Tiene gracia verla alzar el micrófono en busca de la boca de su entrevistado, o verla disfrazada de bailarina de ballet clásico o de Audrey Hepburn…

Jorge Javier Vázquez, presentador del programa, gasta –con cariño, siempre– bromas punzantes a Chiqui (“¡eres la única persona que me hace sentir alto!”) y ella finge molestarse y le replica con alguna zafiedad. ¡Total, que Chiqui es parte del espectáculo de entretenimiento de media tarde de este Chiripitifláuticos contemporáneo que es Sálvame!

Este viernes, la dirección del programa Sálvame (Telecinco) decidió que convenía hacer llorar a su colaboradora Chiqui. Y lo hizo: Chiqui rompió a llorar. Acto seguido la consolaron los demás colaboradores con besos y abrazos. ¡El espectáculo es así: pide emociones! Ha sido muy fácil conseguir el llanto de Chiqui y orquestar esta catarsis a costa de la enanita a sueldo: le dicen que en un programa televisivo de Catalunya, Arucitys (8tv), se mofan de su pequeña estatura. “¿Eso no te gusta, no?”, le pincha la presentadora del día, Paz Padilla, victimizando a Chiqui, haciéndola sentir diana de una burla que ha debido de dolerle desde muy niña… Y conseguido: antes de ver las imágenes, Chiqui ya ha roto a sollozar. ¡Qué astutos los de Sálvame!

Porque las imágenes de Arucitys (8tv) no contenían mofas, sino una reflexión de Arús y sus colaboradores acerca de la presión a la que se somete a Chiqui para defender un disfraz distinto cada día, mientras los concursantes de otros programa (Tú sí que vales, por ejemplo) tienen tiempo para ensayar y ensayar sus actuaciones. Se subrayaba, pues, el mérito de Chiqui y la sobreexplotación (aceptada por ella) a la que la somete Sálvame, para diversión del personal. Pero Sálvame ha cercenado y tergiversado esos pasajes de la tertulia televisiva de Arucitys para que parezca que se dedica a burlarse de Chiqui. Así Sálvame se procura un momento de espectáculo –una vez más– a costa de Chiqui y de la ternura que su bajita colaboradora despierta.

Deshagamos ya malentendidos e hipocresías: todos vendemos, como Chiqui, nuestras deformidades y talentos, nuestro aspecto y singularidades, capacidades y discapacidades. Altos y bajos, melenudos y calvos (Matamoros, Arús, Spin), gordos y flacos, con ojos azules o gafas de sol (Risto): ¡todos! No vale llorar, Chiqui: disfruta de tu trabajo pese a las presiones laborales y emocionales a que te someten tus jefes y colegas de Sálvame, que ya sabes que entran en tu sueldo… En este negocio no hay burla porque todo es convenio, comercio y espectáculo.

Deja tu mensaje

Avísame si hay comentarios. Sin comentar, pero me subscribo aquí

Back to top