Crítica TV...

CRÍTICA DE TV | Santiago Segura y los muertos

24/12/11 por Victor Amela

CRÍTICA DE TV

Santiago Segura y los muertos

Víctor-M. Amela
Santiago Segura ha actuado como un científico: se ha sentado en el plató de Más allá de la vida (Telecinco) ante la vidente Anne Germain, la señora inglesa que habla con los espíritus de tus muertos.

Nos hemos acostumbrado, pero es un formato televisivo delirante: los famosos acuden para que Anne Germain les cuente si sus parientes muertos se encuentran a gusto. Y muchos de estos famosos acaban emocionados, llorando. Anteanoche, Anne Germain le habló a Santiago Segura de su madre muerta recientemente: nuestro hombre la escuchó impávido, sin mover un músculo del rostro, sin abrir la boca, sin traslucir emoción alguna.

Segura estaba experimentando: quiso escuchar a la famosa vidente sin darle pista alguna – gestual o verbal-de su estado de ánimo, para descartar que esas pistas emocionales pudieran servir a la vidente para armar su discurso. Y cuando la vidente terminó de mediar con el más allá, Santiago Segura habló: “¡no ha dado ni una!”

Santiago Segura analizó sin pasión y sin rabia las palabras de Anne Germain, muy serio y casi triste al constatar que Anne Germain no había conseguido transmitirle proximidad alguna con su querida madre. “¿A qué madre le gustaría que su hijo fuera con estos pelos absurdos?”, comentó Segura ante la presunta observación del espíritu de su madre de que se cortase el pelo.

Segura desmintió que su madre cantase por la casa, y desmintió también que su madre guardase en una cajita sus dientes de leche. “Lo he pasado muy mal, me he angustiado”: temía ponerse a llorar, porque “la persona que más quería en este mundo era a mi madre”, se sinceró, y se le quebró la voz. Se emocionó: evocó el amor que compartía con su madre, y se entristeció por no poder reconocerla ahí.

“Los que nos abandonan viven para siempre en nuestro corazón, nuestros sentimientos y nuestro cerebro, y mientras tú los recuerdes, viven”, resumió Segura. E impartió una bella lección: “no os hace falta Anne Germain para hablar con vuestros muertos. Tus muertos están ahí y te quieren mucho y te perdonan”. “Yo sé que mi madre me quiere mucho”, se emocionó Segura, que entiende que es consolador que nos digan que nuestros muertos están muy bien más allá, “porque mi madre, cuando se fue (tras un largo cáncer), estaba muy mal”. Segura utilizó la televisión y un formato televisivo muy delirante para difundir una lección de serenidad y sensatez.

Deja tu mensaje

Avísame si hay comentarios. Sin comentar, pero me subscribo aquí

Back to top