Crítica TV...

La Vanguardia | CRÍTICA DE TV: Cásper, operado

10/09/11 por Victor Amela

CRÍTICA DE TV

Cásper, operado

Víctor-M. Amela
PERRO. Cásper es hoy el perro más famoso de España. Cásper es el perro de Víctor Sandoval, el periodista-espantajo adoptado por Sálvame por el grotesco espectáculo que proporcionan sus sucesivas psicopatías. A Víctor Sandoval se le ha desgarrado el tendón de Aquiles en casa al levantar a peso a su perrillo Cásper, de modo que el desprevenido Cásper se ha precipitado con todo su peso contra el duro suelo. El impacto ha descolocado los dos fémures del pobre Cásper (qué cánido tan frágil: de tal amo, tal mascota). Es una demostración más de cómo puede escenificarse un rentable entretenimiento televisivo sobre la nada. Me preguntan a menudo por el futuro de la televisión, y la respuesta está aquí: ¡una televisión que rinde beneficios sobre el accidente doméstico de una perrito! Inversión cero. Se trata de aprovechar la pedestre y consuetudinaria peripecia de un personaje (periodistas reciclados en showmen de sí mismos) para desplegar horas de divertimento barato, casi a coste cero. Una serie de gran presupuesto no podrá competir contra este planteamiento, excepto en términos de prestigio (pero atrae menos anunciantes el prestigio que el número de telespectadores). No descartemos un programa sobre animales de compañía de los personajes de la tele… Por otra parte, todo esto del perrito Cásper ingresado en la clínica veterinaria con Víctor Sandoval en la sala de espera es un espectáculo televisivo muy subversivo, porque la operación de las patitas de Cásper ocupa más minutos de pantalla que la operación del mismísimo rey de España, lo que da la medida de para qué sirve la televisión, que todavía emite noticiarios por el qué dirán y en la medida en que se parezcan cada día más a Sálvame. Última noticia: Cásper ya ha salido con bien de la anestesia.

PASOS. Me he paseado por los decorados de la serie “La riera”. Mesas, sillas, paredes, cuadros, ornamentación, escaleras…-queda desmentida por el eco a hueco de los pasos de los actores sobre el entarimado de madera. ¡Ningún piso de Catalunya (ni siquiera los pavimentados con parquet flotante) suena así! Y menos si semeja ser pavimento del mejor gres cerámico… La única solución para esta adversidad sónica sería colocar almohadillas en los zapatos de los actores.

Deja tu mensaje

Avísame si hay comentarios. Sin comentar, pero me subscribo aquí

Back to top