La Contra...

La Contra | La Vanguardia: Najat el Hachmi, novelista

05/04/11 por Victor Amela

“El sexo y la escritura son mis espacios de libertad total”

Tengo 31 años. Nací en Nador (Marruecos) y vivo en Barcelona. Soy escritora. Divorciada, vivo en pareja y tengo un hijo, Rida (10). ¿Política? Escéptica. ¿Creencias? Creo en las personas. Me gusta coser. Me gusta cocinar. El sexo compulsivo es más triste que no tener sexo

VÍCTOR-M. AMELA

A qué edad llegó a Catalunya?

A los ocho años. ¿Con qué recuerdos? El de mi abuela, que contaba historias como todas las mujeres allí y el de mi abuelo, que recetaba remedios. Quise ser médico.

¿Y qué la hizo escritora?

Aprendí a leer y escribir aquí. En catalán. Y me gustó leer: devoraba las novelas de Conan Doyle y quise ser detective, química y escritora.Yuna profesora me dijo que escribía bien, me prestó atención..

Un profesor puede cambiarte la vida…

Si se establece un vínculo afectivo con una persona, te dejas adoptar por su lengua.

Cite aquí a esa profesora.

Mercè Piazuelo.

¿Sus padres aceptaban su vocación?

Mi padre callaba y mi madre se preocupaba al verme siempre leyendo. “¡Con un libro no le harás la cena a tu esposo!”, me reñía. Pero usted, a lo suyo. Siempre: y para tener más autonomía, me puse a trabajar.

¿En qué?

Dependienta de una frutería, vendedora de congelados a domicilio, repartidora de publicidad, profesora particular, monitora de tenis, limpiadora, camarera, cocinera…

¿Cocinera? Su madre se alegraría.

Con el primer dinero que gané me compré un libro… ¡de cocina!: auné libros y madre.

¿Experiencias laborales interesantes?

Mi aspecto me dejaba sin trabajo. Pedí ser dependiente en Benetton, que son más multiculturales… y tampoco me quisieron.

¿Qué le molesta cuando le preguntan sobre la emigración?

El tópico, la pereza mental. ¡Juzguemos caso por caso! Por eso no he querido saber nada del cuscús ni del té a la menta.

¿Por qué?

Me alejaba de esos elementos identitarios. Me he reconciliado con el cuscús hace un mes: he entendido que no es justo que, por rehuir el tópico, renuncie a cosas tan ricas.

¿Alguna otra reconciliación?

Sí: con mi feminidad, porque veo que las mujeres marroquíes la viven de modo más saludable que aquí.

¡Pero si esas mujeres van tapadas!

El cuerpo velado, ¡pero no censurado!

¿Qué quiere decir?

Las mujeres aquí censuran sus cuerpos: nos avergüenza estar blanditas, ¡y hasta buscamos endurecer la vagina! Y nuestra obsesión por la dietética está deserotizando la comida. Y le hacemos lo mismo al sexo.

¿Qué le hacemos?

Si no consumes sexo de modo compulsivo… ¡parece que pierdas el tiempo! “Un día es un día, la vida es corta, disfruta”, se nos dice. Y por eso hay cazadoras de cuerpos.

¿Ha sido usted cazadora de cuerpos?

Algo.

¿En qué consiste eso?

En coleccionar amantes desconocidos, buscar sexo de modo compulsivo… Así es la protagonista de mi última novela: adopta una fantasía masculina y lo hace en trenes, autobuses… Sin límites… Huye de sus carencias afectivas mediante el sexo…

¿Cómo acaba?

Tener sexo así acaba por ser más triste que no tener sexo. Te invade la frustración…

Puede haber mujeres que lo disfruten con alegría…

Puede. Pero yo no lo aconsejo. Ya sé que puedo ser considerada reaccionaria por decirlo. Yo me sometí a terapia…

Entre represión sexual y compulsión sexual, ¿qué elige?

Llámeme cursi, pero ya estoy liberada y se lo diré: ¡el amor! Ahí tendrás buen sexo: el que tienes con quien quieres y te quiere. El otro sexo es sólo… frote.

¿Por qué teme ser llamada cursi?

En vez de represión sexual, ¡hoy hay represión afectiva! Pero queremos ser amados.

¿Cómo se libera su protagonista?

Limpia en casa de un escritor, y él la escucha. ¡Son las escenas más eróticas!

¿Es el sexo una vía de conocimiento?

Muy profunda. El otro está contándote su vida en ese momento. Es un clima único, en el que te ves reflejado en el otro. El buen sexo libera: es la forma de confianza y libertad absolutas. Sólo hay otro momento de libertad al que lo puedo comparar…

¿Qué momento?

Cuando escribo. Sexoy escritura son mis espacios de libertad total.

¿Le preocupe el qué dirán?

Sé que me preguntarán sobre mi vida sexual. Espero que lean mi novela de modo simbólico, no literal, sobre todo mi madre y mis hermanos. Es ficción.Yes cuando escribo ficción cuándo más yo soy… La verdad no está en una entrevista, está en la ficción.

¿A por la verdad mediante el arte?

Sí, y por eso es tan importante el arte. El arte no es inútil: sin él, ¡enloqueceríamos! Todo relato es terapéutico. Por eso las mujeres demi familia relatan sus historias de modos tan literarios…

Se vinculan a algo.

El otro te devuelve tu imagen. Dan y reciben. ¡Como en el sexo! Me ha costado verlo, pero hoy sé que lo que buscaba a través del sexo era… el amor.

¿Está enamorada?

Sí.

¿Se arrepiente de algo?

No. Pero haber sido cazadora de cuerpos no compensa. Esmero consumismo sexual, vacío. Deberían educarnos para hablar más de amor.O mataremos el alma.

Deja tu mensaje

Avísame si hay comentarios. Sin comentar, pero me subscribo aquí

Back to top